¿Dónde están los azulejos de Pérez de Tudela?

Sep 28, 2019 | 1 comment

Con la demolición de la vivienda ‘Villa Gracia’ en el Barrio León han desaparecido los elementos cerámicos que coronaban el inmueble y que podrían tener casi un siglo de antigüedad.

La piqueta es ese instrumento que se usó, en exceso, en la Sevilla del siglo pasado y que nos privó a las generaciones actuales de ver en primera persona la magnitud de unos edificios que dejan con la boca abierta cuando se visionan las fotografías en blanco y negro.

En Triana, concretamente en el Barrio León, hay un edificio que ha sufrido el mismo destino que el Palacio de los Sánchez-Dalp, el instituto de Higiene o el Café Paris. Se trata de Villa Gracia, situada en la calle José León, a escasos metros de la parroquia de San Gonzalo.

Esta casa no tenía una catalogación específica dentro del Plan General de Ordenación Urbanística de Sevilla (PGOU), con lo cual, que la derriben entra dentro de las posibilidades que tenía el propietario de la finca.

El Plan General de Ordenación Urbanística de Sevilla aprobado en 2007 cuenta con dos herramientas de protección del patrimonio edificado. Al poseer la ciudad un área declarada Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Histórico, Sevilla cuenta con un Plan Especial de Protección que afecta a esa zona protegida, es decir, a todo el distrito Casco Antiguo junto a parte de Triana, Sur y otras zonas inmediatas a los sus límites. Este plan fue comenzado en 1994 y aún está en proceso de redacción, pues aún quedan pendientes los sectores más céntricos como el de la Catedral. El Sector de Triana más próximo a esta edificación fue redactado en 1994 y desde entonces ha sufrido diversas modificaciones muy puntuales sobre algunas parcelas, quedando sus límites fijados poco más allá de la calle Pagés del Corro.

Por otra parte cuenta con el catálogo periférico, por el cual están protegidos un total de 119 edificaciones repartidas por los distritos más alejados del centro.

La edificación, pese a su antigüedad y al estilo regionalista que definía sus líneas generales y los cuidados materiales empleados en su fachada no constaba en ambos documentos.

Como explicamos, la casa no está protegida en el PGOU, pero el problema reside en que el panel cerámico que coronaba la fachada del edificio, según la asociación amigos de la cerámica Niculoso Pisano fue hecho por Manuel Rodríguez Pérez de Tudela, que en opinión de José Gestoso, “fue uno de los más fecundos y notables artistas decoradores de loza trianera”. Una de sus obras más importantes fue el retablo cerámico que está en la plaza de San Lorenzo del Gran Poder o el que corona el arco de la Macarena. De hecho, muchas de sus obras se conservan en el Museo de la Cerámica.

Cuando la asociación puso la voz de alarma, la constructora se comprometió a guardar los elementos cerámicos y volver a colocarlos cuando acabase la edificación.

El edificio a medio demoler. De esto ya no queda nada.

La casa está completamente demolida, tanto exterior como interiormente. El problema se encuentra a la hora de localizar los azulejos.

Al preguntar al responsable de la obra por los elementos cerámicos, éste aseguró que se habían considerado escombros y que se gestionó como residuos, procediendo a su eliminación completa.

La demolición de la fachada, iniciada a principios de la semana pasada, ha despertado el malestar de numerosos ciudadanos que conocedores del valor de la edificación han protestado y publicado fotos del desastre. En estas fotografías, el remate de la fachada ya no se conserva, por lo que desconocemos si los azulejos de la parte superior fueron extraídos con criterios preventivos, mientras que el resto sí se observan fragmentados y destruidos conforme avanzaba el derribo

La empresa que se dedica a vender los futuros inmuebles declaró que tenían entendido que se iban a conservar para luego colocarlos, pero que no podían dar más datos puesto que eso lo llevaba la empresa promotora.

El Correo de Andalucía no ha podido contactar con la empresa promotora que está llevando a cabo la obra de demolición y construcción para que puedan esclarecer el paradero de estos azulejos y si han hecho, finalmente, lo que aseguraron los trabajadores que se encuentran a pie de obra.

La piqueta se ha transformado en la buldócer, que destroza los recuerdos de la Sevilla del ayer. De la ciudad de nuestros abuelos. De las fotos en blanco y negro. París seguirá estando en Francia.

Publicado en www.elcorreoweb.es

Texto: Juan Miguel Vega.

Fotografías: Paco Solís y Manuel Pablo Rodríguez.

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