La publicidad de las fábricas de cerámica de Sevilla en el siglo XX: un patrimonio gráfico.

Lección magistral del ceramólogo sevillano Martín Carlos Palomo García.

Ayer domingo 30 de septiembre tuvo lugar el primero de los actos del Ciclo de Otoño en el Centro de la Cerámica TRIANA. Una conferencia a cargo del ceramólogo sevillano Martín Carlos Palomo, presentado por el Dr. Alfonso Pleguezuelo Hernández, catedrático de la Universidad de Sevilla. El conferenciante ha  hecho un recorrido por la publicidad gráfica que las Empresas y talleres cerámicos sevillanos llevaron al cabo en el siglo XX, de manera magistral, ampliamente documentada, amena y didáctica, ante un concurrido auditorio que llenaba el Salón de Actos “José Gestoso”.

Antes de que los medios de comunicación actuales y los recursos gráficos que nos son comunes, cuando ni siquiera se conocía el fax, cuando los teléfonos solo tenían cinco dígitos o cuando para comunicarse comercialmente se recurría al “telegrama”, había que “promocionar los productos” ante una fuerte competencia. Por ejemplo, se anunciaba “dirección telegráfica VIUDEM, en el caso de la publicidad de la Fábrica de la Viuda de Mensaque.

Esta pequeña “guerra comercial y publicitaria” la sitúa Martín Carlos, principalmente, en el entorno de los años 20, en plena efervescencia fabril en el marco de la Exposición del 29, aunque hay registros anteriores.

Martín Carlos se ha centrado en su intervención en la publicidad en la prensa más local, fundamentalmente en las revistas que se editaron con ocasión de las Fiestas de Primavera, ya sea por iniciativa privada o pública, así como en los Boletines que editaban periódicamente las Hermandades Sevilla, a muchas de las cuales pertenecían los empresarios. Allí  dejaron constancia de sus productos. Curiosamente, casi todas esas empresas anunciaban, además de cerámicas, otros productos relacionados con la construcción (yesos, cerrajería, sanitarios, lámparas,..) lo que nos hace ver la variedad de sus producciones.

La calidad de impresión tipografía en esta publicidad era escasa si se analiza con ojos de hoy. Muestra de sus limitaciones son los desajustes en la superposición de las tintas o los pequeños errores que los “cajistas” cometían a la hora de componer con los “tipos” un texto. No obstante, es gratificante verlas y leerlas. Resulta anecdótico ver  “Vinda de Gómez”, en vez de “viuda”, por un despiste de cajista de la imprenta.

Son testimonios de una ciudad que, como decía Martin Carlos, tenía un eje industrial en las calles San Jacinto, Ruiseñor, Matute, Alfarería y San Jorge, en las que se alzaban esas grandes naves y patios en los que se hacía cerámica. Muchas de ellas, en su publicidad, alardeaban de avances técnicos anunciando que “usaban máquinas de vapor” o electricidad frente a las que aún usaban a los animales como fuerza motriz.

Nos ha mostrado Martin Carlos una parcela del patrimonio cerámico sevillano que suele pasar desapercibida, pero que es, no cabe duda, digna de conservar, analizar y documentar. Un patrimonio gráfico resuelto, en muchas ocasiones, con diseños y dibujos que los propios ceramistas de esas mismas fábricas usaban en sus creaciones.

Como punto final, el conferenciante dejó un reto encima de la mesa: seguir investigando en este patrimonio gráfico, ampliando el foco hacia la publicidad en soportes cerámicos, la publicidad a través de catálogos de las fábricas y la publicidad en los otros soportes audiovisuales que empezaban a asomarse: radio, cine o televisión.

Aparte de la conferencia, la junta directiva quiso tener un reconocimiento al presidente de la intercomunidad de vecinos de la calle Pureza 44, Manuel Martínez Howie, por las facilidades dadas para la colocación del azulejo que inauguramos el pasado 30 de junio recordando el lugar donde estuvo el taller de Niculoso Pisano en la Triana del siglo XVI.

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